martes, 2 de agosto de 2016

LA CONDICIÓN MÁS DESFAVORABLE - Ing. José Orlando Ceballos



En el diseño de ingeniería, una de las consideraciones filosóficas fundamentales al analizar el comportamiento de un componente estructural, consiste en simular su funcionamiento bajo las peores condiciones impuestas por solicitudes extremas, y de ese análisis de posibles tensiones extremas se escoge la combinación más desfavorable para diseñar sus diferentes componentes. Este criterio de cálculo se aplica en todo: líneas de transmisión eléctrica, puentes, edificaciones, diques, presas, acueductos, plantas de tratamiento, plantas industriales, estadios, autos, otros.

En las relaciones humanas, individuales y colectivas, no se ve claro la importancia de esta concepción y priva el principio de buena fe del otro, confianza en sus bondades, por tanto no se toma previsión alguna. Esta visión ingenua lleva a las personas a no cuestionar o poner en duda la buena fe, mas cuando el malévolo atenúa sus acciones con caramelos de veneno, tal como El Machera de Santa  Anita, que parte de lo robado lo repartía entre los vecinos; Pablo Escobar, que construyó urbanizaciones,  ofreció cancelar la deuda pública de Colombia y otras muchas acciones “filantrópicas”…y Hugo Rafael Chávez Frías, “el último malhechor”.

Hugo Chávez se robó empresas, edificios, haciendas, apartamentos, casas, la dignidad y la honestidad de millones de venezolanos, y su libertad individual. Atacó y humilló a otro tanto que lo cuestionaban y que jamás aprobaron sus acciones. Aquellos actos delictivos le permitieron hacerse del país, de toda su riqueza material e inclusive, hacer de Venezuela una potencia mundial del negocio del narcotráfico –son patéticas las declaraciones de Campos Flores a los fiscales gringos, luego de amasar una fortuna de 10.000 millones de dólares-. Pero bajo la manga el malviviente tenía su saco cargado de venenosas dádivas, que permitió que millones de venezolanos no percibieran su dantesca maldad, los aventajados y oportunistas que lo captaron guardaron silencio o miraron para otro lado.

¿Por qué ocurrió?, sencillo: porque no estamos preparados, formados, para concebir  “la condición mas desfavorable” en las relaciones humanas, si los venezolanos hubieran contado con esta filosofía de vida se abrían percatado de la ¡¡¡infinita maldad de las diabólicas bestias que estaban por elegir!!!

Luego de salir de la cárcel el malhechor, en el ya lejano año 1996, los venezolanos le habrían dado la espalda si cada uno  hubiera considerado  las posibilidades infinitas de maldad que llevaba en su interior, partiendo de la infame intentona golpista del fatídico 1992, continuando con el  robo de la hacienda “La Marqueseña”,  en la que se vio obligado por las circunstancias a pactar un precio con su propietario y dejarle una porción de tierra o cuando en un arrebato de ira y venganza mandó a violar a la honorable Jueza María Lourdes Afiuni, quien hoy día todavía mantienen encerrada, estas e incontables acciones similares  debieron ocasionar el repudio de la mayoría, ¿por qué  no ocurrió? ,  porque no se consideró la “condición mas desfavorable”. Aún hoy, se observa a muchos venezolanos afirmar: “soy chavista, más no madurista”, no perciben la maldad de la bestia. Ven a Maduro como malo no así su padre putativo, aun cuando ambos son “un solo ser”.

Hoy cuando padecemos los rigores malévolos de la maldad, estamos obligados a tener presente la mala fe de cada personaje que trate de encantarnos con dulces de veneno,  es hora de asumir la individualidad con responsabilidad y respeto, tener presente “la condición mas desfavorable”.

Un dato: para percibir el grado de maldad de la pandilla mandona, basta con ponerse en la posición de ellos, en ese instante nuestros pensamientos y análisis se abren a sus maldades, ello permite tomar las decisiones correctas.

José O. Ceballos P.

30-07-2016

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