lunes, 15 de agosto de 2016

Ecarri Bolívar: El Zulia hasta de día relampaguea...

Desde al año 20014 la organización Guinness certificó al relámpago del Catatumbo como un fenómeno meteorológico único que se genera al sur del Lago de Maracaibo y lo considera como el lugar de mayor concentración de relámpagos del mundo.

El relámpago ha jugado un papel de primera importancia en la salvaguarda de nuestra soberanía y no se trata de un halago baladí, sino una verdad del tamaño de un templo. La primera vez que el relámpago nos salvó fue cuando al iluminar la flotilla del corsario inglés Francis Drake, puso en alerta a las autoridades de Maracaibo impidiendo el saqueo de la ciudad. Y luego, durante la guerra de la independencia, el relámpago volvió a favorecernos al delatar la presencia de la armada española, que venía a tratar de sorprendernos con un desembarco furtivo.

Ahora el relámpago vuelve a develar un nuevo atentado contra nuestra soberanía: al alumbrar los caminos de la noche oscura de una frontera que es violada, paradójicamente, por el mismísimo gobierno que debía defenderla. Ya no se trata del pirata Drake ni de las tropas de Morillo, sino de las tropelías de un gobernador quien descaradamente, favoreciendo mafias de contrabandistas, se salta a la torera todo el ordenamiento jurídico tributario para pasar, entre gallos y medianoche, sus cargamentos de alimentos y medicinas, de manera subrepticia y sin control sanitario, aprovechando la terrible crisis humanitaria que sufre el pueblo zuliano.

En el Zulia todo el mundo sabe que el nuevo y pingüe negocio, manejado por las autoridades de ese estado fronterizo, se realiza para abastecer con productos traídos de Colombia a una población diezmada por el hambre y la escasez de medicamentos a precios criminalmente dolarizados. En el Zulia usted consigue de todo, pero a precio de dólar, mientras un gobierno farsante impone controles de precios a los productores nacionales. Conclusión: arruinan a los productores nacionales, acaban con la economía doméstica, pero llenan las arcas de los corruptos traficantes de la frontera con el respaldo de las autoridades corruptas, en una asociación perfecta para delinquir impune e inescrupulosamente.

Estuve en el Zulia por cordial invitación que me hiciera el CES de AD que lidera ese campeón de las luchas democráticas que es el médico traumatólogo y diputado a la Asamblea Nacional Juan Carlos Velazco y tuve la ocasión de compartir con los demás partidos políticos integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática. Luego, presenté mi libro Un Mandato Ineludible. Diálogos con Luis Beltrán Prieto Figueroa en el Colegio de Médicos del Zulia que preside mi querida compañera Dianela Parra. Allí lo presentó mi hermano el Diputado José Luis Pirela con un discurso lleno de nobleza y generosidad.

Al día siguiente participé en una marcha por el centro de la ciudad de Maracaibo y pude hablar con mucha gente del pueblo, durante ese largo recorrido, al lado de esa gran luchadora zuliana que es la diputada Dora Bracho, amiga entrañable de luchas y afectos por ese pueblo. Ella, Juan Carlos, Jesús Vergara, el Toto Márquez y todo el CES de AD me contaban, alarmados, que además de ese contrabando “legalizado” por el gobernador se dejaron, durante la administración de Manuel Rosales, 146 escuelas en ejecución, mientras este gobierno las pintó de rojo y ni siquiera las terminó; igual ocurrió con los 86 ambulatorios que construyó Manuel y ahora no existe ni curita en esos centros de salud. Además, los 4.500 trabajadores de la salud que se encontraban tercerizados fueron despedidos sin ninguna consideración, dejando a sus familias sin recursos de ningún tipo. Tampoco han terminado la ampliación de la carretera Lara- Zulia y anuncian haber construido 106 mil viviendas y los zulianos no saben dónde fue construida ni una sola de ellas.

Un desastre que ha sido denunciado por los diputados Juan Carlos Velazco, Nora Bracho, José Luis Pirela, Hernán Alemán y José Sánchez Mazuco, mientras la bancada oficialista se opone a cualquier investigación, porque saben la verdad de lo que acontece en el Zulia y lo pretenden ocultar.

En el Zulia el Catatumbo preserva nuestra soberanía, porque alumbra esa podrida corrupción para delatarla. Ah, y también alumbra el entendimiento, de los parlamentarios decentes, que denuncian ese terrible latrocinio. Maracaibo en la noche y hasta en el día… relampaguea… para que este desastre lo vea toda Venezuela 

aecarrib@gmail.com
Publicado en http://www.notirapida.com.ve/

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