DECLARACIÓN
En uso de las atribuciones que me confiere el Artículo 5, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual establece: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en la Constitución y en la ley,….”,
En uso del poder demoledor de la palabra, consagrada como libertad de expresión en la Constitución.
Declaro en desacato el Tribunal Supremo de Justicia y, en especial la Sala Constitucional y cada uno de sus miembros, por no acatar las disposiciones legales, constitucionales previstas en la Constitución y en las Leyes y usar la mentira como sustento de sus dictámenes, en consecuencia, sus miembros no pueden ser llamados magistrados.
Es el caso de la “sentencia” que argumenta en su primer considerando “la muerte del Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana y Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, sectores nacionales e internacionales iniciaron una serie de acciones tendientes a desestabilizar la economía del país, debilitar sus instituciones legítimamente establecidas y provocar una ruptura del hilo constitucional, sobre la base de un malestar social inducido por dichos sectores,”, para dar sustento al Decreto Emergencia Económica, toda vez que tal premisa es falsa de toda falsedad, porque solo el gobierno con sus premeditadas políticas de destrucción del aparato productivo nacional es el único responsable de la desestabilización de la economía nacional, reflejándose en la brutal inflación y escasez de todo tipo de bienes y servicios, en consecuencia el malestar social es producto se sus malas y alevosas acciones, de mas nadie.
Por anular el mandato constitucional de la Asamblea Nacional de revisar, discutir y aprobar el Presupuesto Nacional, delegando en órganos que no existen ni están previstos en la Constitución, siendo recurrente el uso y abuso de la mentira, la interpretación fraudulenta y mañosa.
En consecuencia, hago un llamado a cada ciudadano venezolano a pronunciarse mediante la palabra oral y escrita, usando todos los medios y espacios disponibles, a fin de repudiar, despreciar las acciones de carácter delictivo de dicho tribunal y cada uno de sus miembros: en el café, la plaza pública, reunión de amigos, familiares, el lugar de diversión, la escuela, liceo, universidad, la iglesia, otros.
Hago extensivo el llamado a todos los gremios e instituciones públicas y privadas a levantar su voz de rechazo al TSJ por sus acciones, no deben callar, esta en juego su supervivencia, no es poca cosa. FEDECAMARAS, la CTV, El Colegio de Ingenieros de Venezuela, La Federación Médica de Venezuela, La Federación Venezolana de Maestros, La Universidad de los Andes, UCV, UCLA, UNIVERSIDAD DE ORIENTE, SANTIAGO MARIÑO, TÉNOLÓGICO SUCRE, por órgano de cada una de sus Facultades, los Centros y Federación de Estudiantes; las Gobernaciones, Alcaldías; La Iglesia Católica, Evangélica y de otros credos, Empresas, en fin todos están obligados a ejercer su ciudadanía, callar es suicida.
La gravedad de los actos delictivos del TSJ no lo debemos afrontar delegando las acciones en la Mesa de la Unidad Democrática y los Partidos Políticos, debemos participar todos, hacerlos sentir que no están solos, que ciudadanos e instituciones democráticas son una unidad monolítica.
Venezuela esta en manos de un grupito malandros, matones de libertades y de venezolanos, en consecuencia, solo el poder de la voluntad de todos hará cambiar el torcido destino por el que nos ha metido la revolución bolivariana.
Es hora de valientes, arrojados, honorables y decentes ciudadanos.
José O. Ceballos P.
15-10-2016

No hay comentarios.:
Publicar un comentario